portada

Göran Therborn (Kalmar, 1941) llevó a cabo estudios de sociología, ciencia política y economía en la Universidad de Lund, en Suecia, donde obtuvo el doctorado en sociología en 1974. Actualmente es profesor emérito de sociología en la Universidad de Cambridge y miembro de la Academy of Social Sciences del Reino Unido. De 1997 a 2007 fue codirector del Swedish Collegium for Advanced Study en Uppsala. Ha sido docente e investigador en las más prestigiosas casas de estudio del mundo, entre ellas la Universidad de California, la Universidad de Buenos Aires, la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales en México y la Sorbona de París. Ha recibido numerosos premios y reconocimientos, así como doctorados honoris causa de varias universidades.

Asimismo, es autor de casi treinta libros que han sido traducidos a más de veinte lenguas. Entre sus obras publicadas en español se cuentan las siguientes: ¿Cómo domina la clase dominante? Aparatos de Estado y poder estatal en el feudalismo, el socialismo y el capitalismo (1979), Las tribulaciones de la democracia en América Latina (1979), La toma del poder del Estado en el capitalismo avanzado (1979), Ciencia, clase y sociedad. Sobre la formación de la sociología y del materialismo histórico (1980), La ideología del poder y el poder de la ideología (1987), Europa hacia el siglo veintiuno (1999), El mundo. Una guía para principiantes (2012) y ¿Del marxismo al posmarxismo? (2014).

 

Los campos
de exterminio de
la desigualdad

 

Sección de Obras de Sociología

 

Traducción
Lilia Mosconi

Traducción del cap. 11.
“Momentos de igualdad.
La América Latina contemporánea
en un contexto histórico global”
Johanna Malcher

Göran Therborn

Los campos
de exterminio de
la desigualdad

 

Fondo de Cultura Económica

Primera edición en inglés, 2013
Primera edición en español (FCE Argentina), 2015
Segunda edición en español (FCE México), 2016
Primera edición electrónica, 2016

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contraportada

Sumario

Introducción

I. Los campos

1. Humana, cruel y breve: la vida bajo la desigualdad

2. Tras las puertas de la exclusión

II. Teoría

3. Entrecruces teóricos

4. Tres tipos de (des)igualdad y su producción

III. Historia

5. La desigualdad y el surgimiento de la modernidad

6. Recorrido histórico con seis destinos: las tres desigualdades en la historia global y nacional

IV. El mundo desigual de hoy

7. Patrones mundiales de la actualidad y dinámica de las desigualdades

8. Los tres enigmas de las desigualdades contemporáneas

V. Futuros posibles

9. Superar la desigualdad: ayer y mañana

10. Las batallas decisivas de la futura (des)igualdad

11. Momentos de igualdad. La América Latina contemporánea en un contexto histórico global

Bibliografía

Siglas

Índice analítico

Índice general

Introducción

LA DESIGUALDAD es una violación de la dignidad humana porque deniega la posibilidad de que todos los seres humanos desarrollen sus capacidades. La desigualdad toma muchas formas y surte muchos efectos: muerte prematura, mala salud, humillación, sujeción, discriminación, exclusión del conocimiento o de la vida social predominante, pobreza, impotencia, estrés, inseguridad, angustia, falta de orgullo propio y de confianza en uno mismo, sustracción de oportunidades y de chances vitales. De ahí que la desigualdad no sea solo una cuestión de billetera: es un ordenamiento sociocultural que (para la mayoría de nosotros) reduce nuestras capacidades de funcionar como seres humanos, nuestra salud, nuestro amor propio, nuestro sentido de la identidad, así como nuestros recursos para actuar y participar en este mundo.

Fuera de la filosofía, donde las obras de John Rawls despertaron un interés significativo por este tema desde principios de los años setenta, se ha prestado escasa atención académica a la desigualdad como peste generalizada de las sociedades humanas. Después de Ricardo, a principios del siglo XIX, el interés de los economistas por la distribución declinó a paso acelerado y solo en los últimos años experimentó una significativa recuperación, aunque principalmente —si no de manera exclusiva, dadas las circunstancias— en relación con la desigualdad del ingreso y la riqueza. Las obras de Anthony Atkinson, Branko Milanovic, Thomas Piketty y otros autores han expandido vastamente nuestro horizonte de conocimiento empírico.

La sociología clásica no hizo foco en la desigualdad, mientras que en la sociología estadounidense de las décadas posteriores a la Segunda Guerra Mundial fue necesario esperar hasta mediados de los años sesenta (Lenski, 1966) para que la corriente principal expresara alguna preocupación por este tema. Incluso entonces, el libro Poder y privilegio, de Gerhard Lenski, fue subtitulado Teoría de la estratificación social. En la anterior literatura de referencia (Lazarsfeld y Rosenberg, 1955; Lipset y Smelser, 1961), el concepto de desigualdad brilla por su ausencia (a decir verdad, el segundo libro citado aborda la distribución del “prestigio”). Recién a partir de Smelser (1988) se otorga a la desigualdad un lugar legítimo en las investigaciones sociológicas. Entre los cincuenta y tantos comités de investigación de la Asociación Internacional de Sociología no hay siquiera uno que haga foco en la desigualdad. El Ersatz* más cercano es el CI 28, sobre “Estratificación social”, un concepto extraño, importado de la geología a la sociología por un gran sociólogo conservador ruso que emigró a Estados Unidos, Pitirim Sorokin (1927). Siguiendo la línea de Sorokin, este comité se interesó principalmente por la movilidad social intergeneracional, más conocida como “desigualdad de oportunidades”, un campo de estudio en el que se han desarrollado y desplegado impresionantes aptitudes técnicas.1

Más que una disciplina, la sociología es un vasto terreno de numerosas y diversas búsquedas que se valen de diferentes métodos, de modo tal que es posible encontrar alguna que otra investigación sobre la desigualdad en la mayoría de sus facetas. Sin embargo, hasta ahora no se ha llevado adelante, en ninguna disciplina de las ciencias sociales, siquiera un solo intento de colocar el foco en el carácter multidimensional de la desigualdad y sus nefastas consecuencias. Fue el economista Amartya Sen quien llevó el debate teórico general desde la filosofía hasta las ciencias sociales, mientras que el debate empírico más amplio se inició en el campo de la epidemiología: Michael Marmot (2004) y Richard Wilkinson (1996, 2005; Wilkinson y Pickett, 2009).

Todo indica que esta abdicación de la sociología, la menos delimitada y la más generosa de las ciencias sociales, está ahora llegando a su fin. La Asociación Internacional de Sociología ha resuelto dedicar su próximo Congreso Mundial —a celebrarse en Yokohama, en 2014— a la desigualdad.

La ciudadanía no ha hecho gala de tanta paciencia. En 2011, la desigualdad estuvo presente en las calles, al rojo vivo: en la oposición mediterránea a la austeridad desigual; en las rebeliones árabes contra la desigualdad de libertades y oportunidades; en el rechazo de los estudiantes chilenos (apoyados por la clase media) a la desigualdad en la educación superior; en los movimientos Ocupa de Estados Unidos, el Reino Unido y otros lugares contra el dominio del uno por ciento. Hasta en medio de la indolencia corporativa alpina del Foro Económico Mundial reunido en Davos se trató el tema de la desigualdad.

Este libro, que continúa el esfuerzo de otros anteriores (por ejemplo, Therborn, 2006), tiene algunos rasgos que lo distinguen dentro de la creciente bibliografía sobre la desigualdad. Es resueltamente multidimensional en su abordaje de la desigualdad, con el foco puesto en la salud/mortalidad, en los grados existenciales de libertad, dignidad y respeto, así como en los recursos del ingreso, la riqueza, la educación y el poder. En segundo lugar, en él se aplica una perspectiva histórica global con miras a comprender, abarcar y explicar desarrollos de situaciones tanto globales como nacionales durante los tiempos modernos. En tercer lugar, el libro apunta a dilucidar los diversos mecanismos a través de los cuales se producen las desigualdades. En cuarto lugar, identifica e indaga mecanismos, políticas, procesos y momentos históricos de igualación: el incremento de la desigualdad no es inevitable. Y en las últimas páginas se esboza un programa para superar las desigualdades, o al menos para reducirlas.

La desigualdad —como intentaré explicar de algún modo en las páginas que siguen— es un concepto normativo que denota la ausencia o la falta de algo: igualdad. Lo ideal es reconocer y pensar esta normatividad desde el principio. Sin embargo, una vez que la desigualdad se establece como premisa de interés, la evaluación de su presencia real, la identificación de sus mecanismos causales y la explicación de sus consecuencias sociales son procedimientos expuestos a posibles falsificaciones académicas.

Este libro tiene dos objetivos principales: convencer a los estudiantes y colegas académicos de que es necesario desarrollar un enfoque multidimensional y global de la desigualdad; y, por sobre todas las cosas, despertar el interés por los múltiples tipos existentes de desigualdad en la esperanza de fomentar el compromiso con la igualación entre mis conciudadanos del mundo.

Ljungbyholm, Suecia

GÖRAN THERBORN

Universidad de Cambridge